Presentación

“El dinero mueve al mundo” dice el dicho y, para bien o para mal, en mayor o menor medida, todos estamos sujetos a su influencia. El esfuerzo de la UCCS por crear espacios de discusión y constituirse en una fuente que pueda emitir opiniones calificadas con base científica sobre temas de relevancia social es de gran importancia en el ámbito de la economía y las finanzas. Se hace evidente, ante el sesgo de muchos de los medios de comunicación, públicos o privados, el contar con estudios y opiniones basadas en datos concretos sobre temas tan importantes como las pensiones y los fondos de retiro, las remesas, los seguros de todo tipo (médicos, de vida, de educación, etc.) y otros más.

DESTACADOS

Finanzas Populares

 En México se cuenta con diversas instituciones reguladas por el gobierno entre las cuales se brindan los servicios de crédito y ahorro, principalmente a personas que cuenten con un empleo formal y con cierto nivel de ingreso económico.

Sin embargo, no toda la población cumple con este perfil y su acceso a estas instituciones se ve mermado. Es por ello que a falta de instituciones que se adecúen a sus necesidades tienen que recurrir a medios que les brinden facilidades tales como las tandas con familiares y amigos, prestamistas informales e instituciones como los Montepíos, generándose así lo que podríamos llamar las Finanzas Populares informales.

De salarios mínimos, canastas básicas y otras incongruencias y males que padecemos

De una u otra forma la influencia del dinero está todos los días en nuestra vida cotidiana y, aunque hay quienes aseguran que el dinero no es necesario para ser feliz, en lo que todos coincidimos es en que sin dinero simplemente no es posible vivir en sociedades monetaristas como la nuestra.

El bueno, el malo y el feo o el papel del científico en la sociedad y las finanzas

Por Pablo Padilla Longoria

Si uno trata de pensar en alguna película en la que el papel de un científico sea francamente positivo, y no me refiero a que sea importante, porque hay muchas en las que juega uno central. Quiero decir una en la que no aparezca como un desadaptado social, loco, etc., hay que admitir que no hay muchas. No digo que no las haya, pero en general la visión que se presenta es la de una persona (casi siempre hombre) débil en todos los sentidos, a la que no le interesan las consecuencias que puedan tener sus investigaciones para el resto de la humanidad o, peor aún, que está dispuesto a colaborar con los “malos” siempre y cuando obtenga financiamiento para proseguir con su trabajo.